LAS VELAS

08.03.2014 17:22

En la mayoría de las religiones, el fuego simboliza el espíritu y sus pasiones. Es “La Energía” que lo transforma todo, aunque algunos creen que es una fuerza destructora, simplemente su finalidad es de purificar e iluminar.

El Fuego, es de origen terrenal con destino celestial. Nace en la tierra y se eleva a los cielos, purifica, absorbe y penetra todo lo que toca a su paso.

Desde un punto de vista astronómico nuestro planeta entero gira al rededor del Sol, por lo tanto todos los seres humanos estamos girando al rededor del fuego continuamente. Distintas religiones adoran al Sol, siendo el Astro Rey un Dios sustentador y sostenedor de vida.

Cuando no existía la electricidad, nuestros antepasados dependían de la luz del fuego para iluminar y mantener el calor durante los largos inviernos. Podemos darnos cuenta de la poderosa influencia que ejerce el fuego sobre todos nosotros, cuando nos sentamos reunidos alrededor de una fogata.

Esta misma magia ocurre al trabajar con velas. En las velas el fuego es mágico, sólo con encenderlas ya nos sentimos experimentando un momento especial, creando un ambiente misterioso, Las velas son muy útiles para iniciar una ceremonia o un ritual, siendo muy atractivas al espíritu ya que algo nos arrastra a mirarlas.
La vela que se enciende para la meditación y la magia, es una valiosa herramienta para nosotros.

La luz de la vela es hipnótica, nos ayuda a concentrar nuestra atención en la llama, o en las gotas de cera fundida que caen por la vela formando imágenes. En las velas perfumadas, se liberan aromas que nos rodea de una atmósfera de misticismo.
La vela cuando se utilice para un ritual, debe encenderse con un fósforo o del fuego de otra vela encendida a la que queramos darle continuación a su luz.

Es muy conveniente a la hora de hacer un ritual tener en cuenta también las fases de la Luna, ya que su luz es el reflejo de la luz solar. En luna nueva el poder de la vela podría ser menor por lo que podemos colocarla frente a un espejo para duplicar su fuerza.

Al encender la luz aconsejamos decir los deseos en voz alta, ya que activaremos su poder con la vibración del sonido de nuestra voz. Fijemos nuestra vista en el fuego y hagamos una fuerte conexión entre la luz de la vela y nuestra luz interna.

Por lo general debemos dejar que la llama se extinga sola consumiendo la vela completamente, pero en caso contrario no debe apagarse soplando ya que dispersaríamos la energía concentrada. Para apagar el fuego adecuadamente es recomendable comprimir la mecha para lo cual podemos utilizar un pequeño vaso, copa de cristal o mental. Si es necesario apagar la vela, da las gracias en voz alta, por la energía prestada por el universo, y vuelva a prenderla cuando puedas. Es importante dejar que las velas ardan por completo, esto dará un sentido de cumplimiento y cierre del ritual.

En los rituales con velas es muy importante tener en cuenta cual es el color que se utiliza y destinar su luz para el fin que corresponde según sea el caso.

Amarillo: Iluminación, sabiduría, riqueza, abundancia, triunfo.

Rosado: ternura, paz, calma, amistad, romanticismo, noviazgo.

Blanco: devoción, salud, pureza, resurrección, imaginación, intuición.

Verde: concentración, verdad, prosperidad, fertilidad, suerte.

Rojo: amor, pasión, belleza, inspiración, conquista.

Violeta: misericordia, compasión y trasmutación.

Azul: equilibrio, poder espiritual, meditación, respiración.

En rituales místicos no debemos usar nunca velas de color negro, especialmente porque abren portales fantasmales y son usadas para llamar y atraer energías negativas del bajo astral. Hay que cuidar mucho este punto porque puede ser peligroso incluso para quien ha prendido la vela.

El incienso puede formar parte del ritual, con aromas especiales como: ámbar, rosa miel, jazmín, sándalo, mandarina, lavanda o limón. Esto te ayudará a dar un ambiente espiritual más intenso.

Puedes vestir tus velas al ungirlas con esencias para limpiarlas y consagrarlas. Se hace tomando un poco de esencia con la yema de los dedos y esparciéndola desde la base hasta donde comienza el pabilo, mientras se piensa en el propósito para el que se usará su luz.
Para ungir la vela puedes usar cualquier tipo de esencia, pero es recomendable usar la esencia apropiada según el tipo de rito místico que se va a realizar, para incrementar su poder.

Los rituales con velas más poderosos, son los que se realizan en fechas importantes relacionadas con la posición del Sol: Los equinoccios y los solsticios. Los equinoccios ocurre dos veces por año: el 20 o 21 de marzo y el 22 o 23 de septiembre de cada año, épocas en que los dos polos de la Tierra se encuentran a igual distancia del Sol, cayendo la luz solar por igual en ambos hemisferios. En los equinoccios los díastienen una duración igual a la de las noches en todos los lugares de la Tierra. En los solsticios que también ocurren dos veces por año, en las fechas 20 o el 21 de junio y el 21 o el 22 de diciembre de cada año, la duración del día o de la noche también son exactamente iguales. En los días de solsticio, la duración del día y la altitud del Sol al mediodía, son máximas en el solsticio de verano y mínimas en el solsticio de invierno, comparadas con cualquier otro día del año.

La mayoría de las culturas antiguas celebraban festivales conmemorativas a los solsticios, adorando al sol y la celebrando las cosechas. Son días claves y de gran importancia mística para los rituales de fuego, ya que el Sol es el protagonista más importante. Hoy en día la herramienta más usada para celebrar esas fiestas son las velas, usando las de color amarillo especialmente para hacer la representación del sol. También se usan velas de color naranja en el solsticio de diciembre, acompañándola con esencias, colonias y jabones de mandarina para conmemorar en esta fecha el día del espíritu de la navidad.

En espacio místico usamos el poder de las velas, durante estas fechas haciendo actividades especiales para llamar la abundancia y la prosperidad, y colmarnos de la energía que sustenta la vida en la tierra.

También puedes realizar limpiezas de aura y terapias de sanación usando el poder de las velas y su fuego como energía de purificación. Cada ser vivo tiene su propia luz, que es invisible o imperceptible por los ojos físicos. Es la piel del alma, que proyectamos espiritualmente a través del estado del aura, según tengamos la luz del aura podemos tener una idea de nuestro verdadero estado interior. El aura es la fuente energética que todos poseemos desde el día de nacimiento y nos acompañará hasta el día de nuestra muerte, y es una parte fundamental del auto conocimiento para nuestro desarrollo personal. Esta radiación, no tiene un único color, y dependiendo del estado en que nos encontremos: emocional, espiritual y de salud, puede cambiar su color, demostrando también ser una herramienta útil en el diagnostico de enfermedades.

El color del aura influye en la forma en que las demás personas nos ven y su percepción acerca de nosotros mismos. Podemos, por medio de rituales con velas hacer terapias de luz, y cambiar a voluntad el color de nuestra aura, para hacernos más atractivos a los demás por ejemplo. Por estos métodos podremos informarte el color predominante de tu aura.

En espacio místico usamos el poder de las velas, para realizar limpiezas y puedas mejorar tu luz espiritual, proyectando un aura más limpia al ser purificada mediante el elemento del fuego en un rito sagrado.

Te invitamos a descubrir la mágica experiencia del misticismo mediante el fuego vibrante y poderoso que se esconde tras la llama de una vela.

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