✨ Ritual de Sanación con Papá ✨

Un acto de honra, liberación y luz
Para comenzar este ejercicio te invito a trabajar con símbolos.
El símbolo es lenguaje del alma.
🌿 1. Elige tus representaciones
-
Piensa en una imagen que represente a tu padre (puede ser un árbol, una piedra, una montaña, un cuadrado… lo que sientas).
-
Elige también una imagen que te represente a ti.
Dibújalas o búscalas en una revista y recórtalas.
🕯 2. Prepara el espacio
Busca un lugar tranquilo donde puedas realizar este ritual sin interrupciones.
Necesitarás:
-
Una vela blanca (para ti)
-
Una vela azul (para tu padre)
Coloca cada imagen junto a su vela correspondiente, lo más cerca posible una de la otra.
Enciende ambas velas con intención y presencia.
Respira profundo.
Siente.
Y cuando estés lista/o… comienza a leer en voz alta:
📜 Carta de Honra al Padre
Yo ___________________________
(escribe tu nombre y apellidos completos)
En este acto, de puño y letra, decreto que aquí y ahora honro mi linaje masculino y te honro a ti, papá.
Gracias por el maravilloso regalo de la vida.
Desde antes de nacer, tú cocreaste con Dios Padre Celestial un cordón de luz y amor desde tu corazón al mío, para unirte conmigo.
Gracias, papá. Que Dios te bendiga.
Coloco luz y amor en toda memoria de dolor:
memorias de miedo, tristeza, enojo y su consecuente karma en nuestras vidas.
Sé que me he convertido en quien soy gracias a tus aportes, buenos y malos.
Todo lo que necesite corregir y mejorar es ahora mi labor.
Asumo la responsabilidad de sanar.
Me acepto y te acepto.
Haré lo mejor de lo mejor con mi vida.
Aquí y ahora te respeto, te reconozco, te acepto y te amo incondicionalmente,
porque de ti aprendí cómo protegerme, proveerme y cuidarme.
Gracias por tu energía, papá.
Reconozco que hiciste lo mejor que pudiste con los recursos que tuviste, cumpliendo el contrato de alma que ambos acordamos.
Me libero y te libero de todo sufrimiento heredado de nuestros ancestros.
Agradezco todas las lecciones.
Tu mirada me enseñó a ser mirada.
Tu amor me enseñó cómo merezco ser amada.
Asumo la responsabilidad de sanar lo pendiente con los hombres en mi vida.
Y si hubo carencias, sé que fui yo quien eligió esa experiencia para aprender.
Gracias por la confianza para mostrar mi fuerza.
Así es.
Es una certeza.
Gracias.
Amén, amén, amén.
🕊 Permanece unos minutos en silencio.
Respira.
Observa qué sientes.
Cuando lo sientas completo, agradece y deja que las velas se consuman en un lugar seguro.
Este ejercicio lo repetirás durante 7 días, sin interrupción.
Si tienes la posibilidad de escribir la carta a puño y letra, mejor.
Bendiciones para tu proceso, Adriana
